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Webhooks vs. API: diferencias clave

¿No sabes la diferencia entre Webhooks y APIs? Descubre qué es un Webhooks, sus características únicas, aplicaciones y cómo elegir el más adecuado para ti.

Cuando deseas crear un sitio web o una aplicación, hay dos herramientas de las que habrás oído hablar mucho: los webhooks y las API.

Aunque son claramente distintas, ambas herramientas participan en la comunicación digital. Ayudan a los dispositivos a compartir datos. Son esenciales para muchas funciones de aplicaciones y sitios web y, en realidad, puedes muchísimas ya desarrolladas y listas para incorporarse a una nueva herramienta web o aplicación local.

A pesar de esa importante similitud, funcionan con principios drásticamente diferentes y comprender esas diferencias puede ayudarte a averiguar si debes usar un webhook o una API para una función en particular.

Entonces, profundicemos en estas dos herramientas y vamos a compararlas. Cuando hayamos terminado, tendrás una idea mucho mejor de lo que necesitas y podrás utilizar esos datos para tomar buenas decisiones.

¿Qué es un webhook?

Un webhook es un medio de automatización de respuestas para el software. Se denominan “API basadas en eventos”. Es decir, que un nuevo usuario o aplicación hará algo específico, o se producirá un evento, y esa acción específica activará el webhook para que responda según lo programado.

Concretamente, la razón de ser de los webhooks es ayudar a la comunicación entre dos dispositivos, pero siendo esta en realidad unilateral. Si estás utilizando una aplicación y necesitas descargar datos para continuar con lo que estás haciendo, entonces es probable que el webhook esté llevando la voz cantante.

En consecuencia, los webhooks pueden ser herramientas bastante complicadas, pero siempre giran en torno a este concepto unificador.

Los webhooks son necesarios para permitir que un dispositivo hable con otro dispositivo (a menos que utilices una herramienta de comunicación diferente, que podría incluir una API). Conectan tu aplicación a un servidor o dispositivo que tiene los datos que necesitas.

¿Cómo funcionan los webhooks?

La forma más fácil de entender los webhooks es analizar la mecánica de su funcionamiento.

Con el webhook, hay un desencadenador programado. Ese desencadenador puede ser un nuevo usuario que haga clic en un botón. Puede ser algún momento del día. Puede ser introducir una URL y pulsar “intro”. Podría ser casi cualquier cosa.

Cuando se produce ese evento y el webhook lo ve, iniciará y llevará a cabo su programación, realizando cualquier número de tareas asignadas de acuerdo con el evento específico.

Ten en cuenta que estas tareas giran en torno a la comunicación. Por tanto, los webhooks son excelentes para descargar o cargar actualizaciones de datos en, o desde, un sistema externo cuando se cumpla algún desencadenador.

A modo de ejemplo, un webhook podría estar diseñado para cargar el tiempo atmosférico. La aplicación se encarga de mostrar el tiempo atmosférico y responder a las cosas que haces.

Sin embargo, al abrir la aplicación, debes descargar los datos push más recientes de un servicio web para asegurarte de que los datos estén actualizados.

En este ejemplo, el desencadenador es la apertura de la aplicación. Después del evento específico, los webhooks comienzan a transmitir solicitudes de datos para conectar tu aplicación a su servidor web y, a continuación, descargan todos y cada uno de los datos necesarios para actualizar lo que ves en las aplicaciones externas.

De este modo, obtiene informes del tiempo atmosférico en tiempo real, aunque tu teléfono (u otro dispositivo) no tenga los termómetros y anemómetros incorporados.

Ventajas del uso de webhooks

La clave del uso de webhooks es que no se les da muchas vueltas a los datos en tiempo real. En realidad, la dirección fluye en un sentido. Y eso puede simplificar las tareas que no dependen de las respuestas basadas en datos.

Esto hace que los webhooks sean más rápidos y efectivos en términos de comunicación y eficacia de los datos. Utilizan menos energía y no consumen tantos datos como los dispositivos medidos.

Esa simplicidad puede ayudar a que la aplicación completa se ejecute más rápido y consuma menos recursos. También puede hacer que la programación del webhook sea mucho más fácil. En esencia, menos es más. Cuando no necesites nada más de lo que puede hacer el webhook, es probable que esté agilizando tus procesos.

¿Qué es una interfaz de programación de aplicaciones (API)?

API son las siglas inglesas de interfaz de programación de aplicaciones, una herramienta diseñada para llevar a cabo acciones. Si bien los webhooks se construyen en torno a desencadenadores y flujos de datos unidireccionales, las API se basan en la comunicación bidireccional.

El objetivo de una API es mantener la comunicación bidireccional de maneras robustas. Por tanto, las acciones que se crean en torno a las API pueden depender de bits específicos de nuevos datos recibidos de una fuente.

Las API pueden gestionar grandes volúmenes de datos, una comunicación más compleja entre dispositivos y funciones más complicadas. Todo eso proviene del diseño de comunicación que es tan fundamental para las API y su funcionamiento.

¿Cómo funcionan las API?

Las API son como una capa de software entre la aplicación y el servidor web. Alguien utiliza la aplicación y hace algo que solicita datos del servidor. Eso desencadena la API y maneja la comunicación según sea necesario para lo que estés haciendo.

Digamos que estás jugando al hundir la flota con otra persona a través de una aplicación móvil. Cuando realices un movimiento, la aplicación tendrá que decírselo al otro jugador. La API se activa para que puedas enviar y recibir nuevos datos desde el servidor, lo que os permite a ti y al otro jugador estar al tanto de los cambios en el juego.

Webhooks frente a API

Una vez vistos los conceptos básicos, ¿cuáles son las principales similitudes y diferencias entre las API y los webhooks? Ya sabes que difieren en la dirección de la comunicación, pero esa sencilla diferencia conduce a mucho más.

Similitudes

Tanto las API como los webhooks están diseñados para enviar datos entre una aplicación y un servidor. En cualquier caso, algo pone en marcha la herramienta de comunicación y envía los datos según sea necesario para cualquier función dada.

Puede tratarse de cargar y/o descargar datos. Por tanto, cualquier aplicación puede obtener los datos necesarios de un sitio web, por ejemplo. La forma de comunicarse también es muy similar. Utilizan los mismos protocolos para establecer conexiones y enviar datos.

De hecho, las similitudes son tan fuertes que hay muchas situaciones en las que habría que deliberar cuál es la herramienta adecuada para las comunicaciones habilitadas para la web. No siempre está claro.

Diferencias

Sin embargo, las diferencias son más potentes. El webhook, principalmente, carga o descarga datos para un desencadenador determinado, pero no necesariamente ambas. Por otro lado, la API está diseñada específicamente para mantener la comunicación.

En consecuencia, los webhooks no pueden manejar flujos de datos complicados de la misma manera que las API. Esto limita algunas formas de funcionamiento de los webhooks. Por ejemplo, el cifrado bidireccional es muy difícil para los webhooks, por lo que no son la mejor opción para comunicaciones seguras ni para enviar datos sensibles.

Por otra parte, la capacidad de las API para llevar a cabo acciones complicadas es un arma de doble filo. Suelen utilizar más recursos que los webhooks y funcionan más lentas al hacer tipos de trabajos similares.

Factores que se deben tener en cuenta a la hora de elegir entre API y webhooks

Ahora que sabes más sobre las similitudes y diferencias entre los webhooks y las API, podemos hablar sobre qué herramienta es adecuada para qué situación. La verdad es que pueden desempeñar bastantes funciones iguales, pero obtendrás mejores resultados en función de determinadas circunstancias.

Para empezar, las API son más robustas. Para una comunicación más complicada, son claramente la mejor opción.

Más allá de eso, hay tres factores adicionales que pueden ayudarte a tomar la decisión de webhook frente a API: el tipo de comunicación, los requisitos de latencia y la seguridad.

Tipo de comunicación

En realidad, este factor es el más importante a la hora de comparar los webhooks y las API. ¿Cómo es la comunicación?

Los webhooks pueden gestionar un poco de comunicación bidireccional. Para que dos dispositivos se comuniquen, tiene que haber un poco de retraso. Sin embargo, los webhooks no son buenos oyentes inactivos y tienen problemas con los grandes intercambios de datos bidireccionales.

Están diseñados para una comunicación sencilla. Ese es el objetivo.

Las API triunfan donde los webhooks tienen dificultad, y viceversa. Cuando el objetivo es la comunicación continua, necesitas una API. Es tan sencillo como eso.

Requisitos de latencia

Cuando no tienes más remedio que minimizar la latencia, los webhooks pueden ayudarte.

El hecho de que sean o no más rápidos que API comparables depende de varios factores, pero los webhooks que se optimizan en torno a una baja latencia superarán a las API que hacen el mismo tipo de trabajo. Por tanto, cuando la latencia sea primordial, los webhooks exigen atención.

Dicho esto, las API modernas pueden ser muy rápidas. La mayoría de aplicaciones de comunicación no tendrá requisitos de tan baja latencia, por lo que el webhook será una opción claramente superior a la API. Ese tipo de situación es poco habitual. Si estás intentando optimizar la velocidad de tu sitio, te interesa centrarte en este componente.

Requisitos de seguridad

Debido a que las API tienen una comunicación multivía más sólida, permiten programas de software e integraciones más robustas. Se trata de una forma elegante de decir que pueden realizar tareas más complicadas, en términos de comunicación.

Por tanto, pueden admitir protocolos de seguridad más avanzados y, en términos de seguridad de la comunicación general, las API tienen más potencial.

Esto no hace que los webhooks sean intrínsecamente inseguros. Tampoco significa que todas las API sean muy seguras. La diferencia reside que las API tienen mayor capacidad en términos de seguridad. Diseñadas correctamente, son una herramienta más potente para las aplicaciones de comunicación seguras y, por eso, se utilizan con frecuencia para manejar las transacciones en línea.

La elección correcta para tu negocio

Lo cierto es que una aplicación puede usar webhooks para algunas cosas y API para otras. Todo depende del diseño.

Si quieres acceder a todas las herramientas que necesitas para tus aplicaciones, sitios web y otros recursos digitales, entonces te interesa trabajar con Mailchimp.

Los recursos de API de Mailchimp son robustos. Puedes ponerte en contacto con nosotros hoy mismo para explorar las opciones y ampliar tu forma de interactuar con las herramientas en línea. Puedes consultar el curso gratuito de API de Mailchimp para profundizar en estos temas.

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