Si estás buscando a tu amigo peludo o emplumado perfecto, PetRescue puede ayudarte.
PetRescue, la plataforma de adopción de mascotas en línea más grande de Australia, conecta a los posibles adoptantes con refugios, grupos de rescate y organizaciones de bienestar animal en todo el país. A través de su plataforma, la organización sin fines de lucro con sede en Sídney asiste a más de 2000 miembros y facilita miles de adopciones de mascotas cada año.
"Tenemos de todo: gatos, perros, cangrejos ermitaños, algunas palomas, vacas y dos cerdos", dice James Lolicato, director de operaciones de PetRescue.
Con un equipo de marketing reducido de un empleado a tiempo parcial y dos empleados a tiempo completo, PetRescue llega a un público de más de 525 000 suscriptores de correo electrónico y 5,2 millones de visitantes del sitio web al año. El email marketing desempeña un papel fundamental a la hora de involucrar a esta comunidad, ayudando a encontrar adoptantes para las mascotas, apoyando la labor de defensa continua e impulsando las acciones de recaudación de fondos para mantener la misión.
Cuando la organización amplió su impacto, PetRescue se propuso mejorar la forma en que usaba la automatización del correo electrónico y la personalización de Intuit Mailchimp para involucrar más a sus seguidores e impulsar más adopciones.
El desafío: aumentar la interacción con recursos limitados
A medida que PetRescue fue ampliando su alcance e impacto, su equipo de marketing fue enfrentando un reto cada vez mayor: cómo enviar mensajes oportunos y relevantes a cientos de miles de seguidores con un equipo pequeño y procesos que demandaban mucho tiempo.
La comunicación a lo largo del proceso de adopción era fragmentada, sin una estrategia clara de ciclo de vida que guiara a los clientes potenciales desde la consulta inicial hasta la etapa posterior a la adopción. Esta falta de visibilidad dificultó fomentar la interacción en momentos clave, lo que llevó a la pérdida de oportunidades.
Al mismo tiempo, el pequeño equipo de marketing se veía limitado por procesos manuales que hacían poco realista escalar la comunicación personalizada. Estas limitaciones se volvieron más urgentes a medida que las tasas de adopción comenzaron a disminuir, por lo cual, aumentó la necesidad de contar historias y de lograr una interacción más efectiva para inspirar la acción.
