3. Respalda tu argumento con cifras
A medida que vas entrevistando, debería surgir un argumento sobre la demanda del mercado. Puedes empezar a imaginar y describir tu producto o servicio en función de esas conversaciones. Después de esto: Necesitas datos cuantitativos. "Siempre es buena idea cuantificar la demanda del mercado", dice Chelsea. "No puede quedarse solo en una serie de conversaciones. En un principio, puede ser suficiente, pero, en última instancia, lo que quieres es conocer los números".
En Mailchimp, los números relativos a la demanda del mercado suelen generarse a través de encuestas.
Envía una encuesta a la mayor muestra objetivo que puedas encontrar, es decir, al mayor número de personas a las que puedas acceder que hayan demostrado interés en este mercado o nicho. Pídeles que clasifiquen lo siguiente según una escala del 1 al 5:
- ¿Qué grado de importancia tiene para ti encontrar una solución para este problema?
- ¿Cuánto te ayudaría?
- ¿Qué grado de malestar tendrías si esta solución desapareciera?
- ¿Cuál sería tu grado de disposición a pagar por una solución para este problema?
Chelsea recomienda herramientas como SurveyMonkey, que facilitan tanto la realización de estas encuestas como el análisis de los resultados. La esperanza, por supuesto, es que tu hipotético problema y solución destaquen con las puntuaciones más altas. Pero, si no es así, puede merecer la pena que incorpores a tu plan los problemas y soluciones con las puntuaciones más elevadas. Echa un vistazo a la comparativa entre el creador de encuestas en línea gratuito de Mailchimp y los de la competencia.
Consejo: Utiliza la información para comercializar.
Recopilar información mediante encuestas tiene más de un beneficio: no solo sabrás si tu idea es viable, sino que también podrás comercializarla cuando lances tu negocio.
4. Crea una oferta que venda
Una vez que hayas recopilado datos cualitativos y cuantitativos, es el momento de desarrollar tu producto. Puedes empezar con un boceto, prototipo o una prueba de algún tipo.
Y con cada una de las iteraciones cada vez más desarrolladas de lo que planeas vender, vuelve a consultar con tu público. Pregunta:
- ¿Esto se aproxima a lo que estás buscando?
- ¿Con qué probabilidad lo comprarías?
- ¿Cuánto pagarías por ello o qué precio le pondrías?
- ¿Qué desearías que fuera diferente?
Usa esa investigación para impulsar tus acciones posteriores, empezando con el lanzamiento y continuando con el desarrollo. Aunque pueda parecer abrumador cuando estás empezando, encontrar un ajuste producto-mercado puede suponer una importante diferencia.
"La ejecución, crecimiento y marketing de un negocio es un esfuerzo costoso, no sólo en términos monetarios, sino también en cuanto a la inversión de tiempo", dice Chelsea. "Así que debes asegurarte de emplear tu tiempo y dinero de una manera que aumente las posibilidades de éxito".