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Cómo reducir las tasas de rebote de correo electrónico

¿Qué son las tasas de rebote y cómo afectan la entregabilidad del correo electrónico? Descubre cómo reducir tus tasas de rebote de correo electrónico y optimizar tus campañas para tener éxito.

Al revisar tu email marketing, hay varias métricas clave de las que debes estar pendiente para comprobar el éxito de tus campañas, entre ellas, la tasa de apertura, la tasa de clics y la tasa de conversión.

Sin embargo, hay otra métrica que es igual de importante: la tasa de rebote.

La tasa de rebote mide la cantidad de correos electrónicos que no llegan al destinatario previsto, y sirve como una forma rápida y fácil de medir el estado de tu lista de email marketing.

En este artículo, explicaremos qué es la tasa de rebote y por qué es tan importante mantenerla lo más baja posible, así como qué hacer si tu tasa de rebote aumenta repentinamente.

¿Qué son las tasas de rebote de correo electrónico?

La tasa de rebote de correo electrónico es el porcentaje de mensajes que no llegan a la bandeja de entrada del destinatario previsto y, por lo tanto, no se pueden entregar. Estos correos electrónicos “rebotan” a tu propia bandeja de entrada.

La tasa de rebote se calcula dividiendo el número de correos electrónicos devueltos entre el número total de correos electrónicos enviados y luego multiplicando por 100 para obtener un porcentaje. Si envías 5000 correos electrónicos y 50 son devueltos, tu tasa de rebote sería del 1 %.

Diferencia entre rebotes duros y rebotes suaves

Los correos electrónicos devueltos se pueden dividir en 2 tipos: duros y suaves.

Los rebotes duros indican una razón permanente por la cual un correo electrónico no se puede entregar. Por ejemplo:

  • La dirección de correo electrónico o el nombre de dominio del destinatario no existe.
  • El correo electrónico del destinatario contiene un error ortográfico.
  • El servidor de correo electrónico del destinatario ha bloqueado permanentemente tu dominio o dirección IP.

Los rebotes suaves indican una razón temporal por la que un correo electrónico no se puede entregar. Por ejemplo:

  • El buzón del destinatario está lleno.
  • El servidor de correo electrónico del destinatario está temporalmente fuera de línea o experimentando errores.
  • El mensaje de correo electrónico es demasiado grande.
  • El mensaje de correo electrónico ha sido bloqueado debido a su contenido.

Con los rebotes suaves, las plataformas de email marketing intentarán reenviar tus correos electrónicos algunas veces antes de darse por vencidas. Por ejemplo, un suscriptor puede darse cuenta de que tiene la bandeja de entrada llena y eliminar algunos correos electrónicos, lo que significa que podrá recibir finalmente tu correo electrónico.

Los rebotes duros causan más problemas porque los proveedores de servicios de correo electrónico como Gmail y Outlook asocian los rebotes duros con prácticas de envío sospechosas y de spam.

La mayoría de las plataformas de email marketing (por ejemplo, Mailchimp) te permiten ver los detalles de los rebotes, incluyendo qué direcciones dieron como resultado un rebote duro o suave.

Problemas con una alta tasa de rebote de correo electrónico

Una tasa de rebote constantemente alta genera problemas con tu reputación como remitente.

La reputación del remitente es una puntuación que los proveedores de servicios de correo electrónico asignan al dominio desde el que envías correos electrónicos. Una puntuación alta demuestra que eres de confianza y aumenta las posibilidades de que tus correos electrónicos lleguen a la bandeja de entrada del destinatario, lo que significa que se pueden leer y atender.

Sin embargo, una puntuación baja, causada por altas tasas de rebote, aumenta las posibilidades de que tus correos electrónicos lleguen a las carpetas de spam de las personas, lo que aumenta el riesgo de que los destinatarios no vean tus correos electrónicos. En casos graves, los proveedores de servicios de correo electrónico pueden bloquear el envío de tus correos electrónicos o incluso suspender tu cuenta de correo electrónico por completo.

Una buena tasa de rebote promedio

La tasa promedio de rebote para una campaña de correo electrónico está entre el 1% y el 2%.

Sin embargo, los análisis comparativos de la tasa de rebote de correos electrónicos pueden variar según el sector. Por ejemplo, las tasas de rebote suelen ser más altas en los sectores legal y financiero. Esto se debe a que estos sectores tienen filtros de spam más estrictos y una mayor rotación de personal, lo que significa que las direcciones se vuelven inactivas más rápido.

Si la tasa de rebote de una campaña supera el 2 %, significa que debes revisar tu lista de email marketing y la forma en que recopilas las direcciones de correo electrónico para proteger tu reputación de remitente.

Si supera el 5%, debes revisarlo con urgencia.

Diez formas de reducir los rebotes de correo electrónico en tus campañas

La buena noticia es que si tienes una alta tasa de rebote de correo electrónico, hay medidas que puedes tomar para reducirla.

A continuación, te compartimos 10 formas de reducir tu tasa de rebote de correo electrónico y asegurarte de que las personas adecuadas vean tus correos electrónicos.

#1: Limpia tu lista de direcciones de correo electrónico

Las listas de email marketing se vuelven obsoletas con el tiempo. Las personas cambian sus direcciones de correo electrónico, cambian de empleo y olvidan la contraseña de sus bandejas de entrada.

Eliminar las direcciones inválidas y las direcciones inactivas de tu lista reduce las tasas de rebote y te permite concentrarte en los suscriptores activos con mayor probabilidad de interactuar con tus correos electrónicos.

Muchas plataformas de correo electrónico marcan y eliminan automáticamente las direcciones de correo electrónico no válidas por ti, lo que significa que no tienes que hacer esto manualmente. Por ejemplo, Mailchimp elimina inmediatamente los rebotes duros y convierte los rebotes suaves en rebotes duros después de 7 intentos (para una dirección sin actividad del suscriptor) o hasta 15 intentos (para una dirección con actividad previa).

También puedes identificar a los suscriptores inactivos, aquellos que no interactúan con tu marketing. Es probable que estos suscriptores se conviertan en correos electrónicos devueltos en el futuro o marquen tus correos electrónicos como spam. Puedes enviarles campañas de recaptación para animarlos a interactuar de nuevo, segmentarlos para no enviarles correos electrónicos con tanta frecuencia o darlos de baja por completo.

¿Con qué frecuencia debes revisar tus listas de email marketing? Recomendamos limpiarlas al menos cada trimestre y cuando recibas una afluencia de nuevos suscriptores, por ejemplo, después de organizar un taller web.

#2: Utiliza la suscripción doble

La suscripción doble (u opt-in confirmado) sucede cuando un suscriptor envía su dirección de correo electrónico para unirse a tu lista de marketing y recibe un correo electrónico de confirmación para validar su suscripción. Es lo opuesto a la suscripción única, cuando un suscriptor se agrega inmediatamente a tu lista de email marketing después de enviar su dirección.

Implementar la suscripción doble puede dar como resultado menos correos electrónicos devueltos, ya que los suscriptores deben confirmar que su dirección de correo electrónico está activa y es correcta. Esto filtra cuentas falsas, bots y direcciones mal escritas.

La suscripción doble también mejora tu interacción general, ya que te comunicas con suscriptores interesados que han aceptado activamente recibir tus mensajes.

#3: Usa servicios de verificación de correo electrónico

Los servicios de verificación de correo electrónico comprueban si una dirección de tu lista de marketing es real, está activa y es segura para enviar correos, lo que reduce el riesgo de rebotes duros.

Las herramientas de validación de correo electrónico eliminan direcciones falsas, direcciones de correo electrónico desechables y trampas de spam. También limitan las direcciones basadas en roles, que se definen por un puesto o título, y suelen mostrar menor nivel de interacción.

Puedes cargar nuevos correos electrónicos en tu herramienta de validación de correo electrónico o conectar la herramienta directamente a tus formularios de suscripción para verificar que una dirección de correo electrónico exista en tiempo real.

#4: Crea contenido relevante y de alta calidad

Las quejas por spam afectan la tasa de rebote de tu correo electrónico.

Si suficientes suscriptores marcan tus correos electrónicos como spam, esto afecta tu reputación como remitente. Esto puede hacer que los proveedores de servicios de Internet (ISP) rechacen futuros correos electrónicos, lo que deriva en correos devueltos.

La mejor manera de evitar las quejas por spam es crear correos electrónicos de alta calidad y confiables. Estas son algunas maneras de asegurarte de que tus mensajes no generen problemas de rebote:

  • Evita las frases que parecen spam en tu línea de asunto y en el contenido de tu correo electrónico.
  • No adjuntes documentos o archivos a tus correos electrónicos.
  • Usa un nombre de remitente y una dirección de correo electrónico consistentes.
  • Prueba tus correos electrónicos antes de enviarlos para asegurarte de que se vean y funcionen correctamente.
  • Usa señales de confianza como reseñas, testimonios y logotipos de clientes.
  • Ofrece un enlace claro y fácil de usar para cancelar la suscripción.

#5: Evita comprar listas de correo electrónico

Comprar listas de correo electrónico nunca vale la pena. Esto no solo genera una baja interacción, sino que también te pone en riesgo de infringir la ley y da como resultado una alta tasa de rebote de correos electrónicos.

Muchas de las direcciones de estas listas están desactualizadas, lo que significa que estás enviando mensajes a direcciones de correo electrónico no válidas que ya no existen.

Las listas de correo electrónico compradas también pueden contener trampas de spam. Estas son direcciones de correo electrónico creadas intencionalmente (o direcciones de correo electrónico inactivas que se reutilizan) por organizaciones antispam e ISP para identificar a los generadores de spam. Si envías un correo electrónico a una trampa de spam, tu reputación de remitente se verá afectada, lo que aumentará tu tasa de rebote.

La mejor estrategia es crear tu propia lista de correo con el tiempo con personas que han optado activamente por recibir tus correos electrónicos.

#6: Autentica tu dirección de correo electrónico

Autenticar tus direcciones de correo electrónico antes de usarlas para campañas de email marketing ayuda a mantener baja tu tasa de rebote.

La autenticación de correo electrónico muestra a los principales proveedores que eres un remitente legítimo, lo que aumenta la entregabilidad del correo electrónico. Asimismo, reduce el riesgo de que los ciberdelincuentes suplanten tu dirección de correo electrónico, protegiendo tu reputación de remitente (también es obligatorio si eres un remitente que envía grandes cantidades de correo electrónico).

Hay 3 elementos que debes considerar para autenticar tus direcciones de correo electrónico:

  • Marco de políticas del remitente (SPF): especifica las direcciones IP y los servidores autorizados para enviar correos electrónicos desde tu dominio
  • DomainKeys Identified Email (DKIM): demuestra que el mensaje se originó en tu dominio
  • Autenticación, informes y conformidad de mensajes basados en dominios (DMARC): le dice a los servidores cómo manejar los correos electrónicos que no pasen la autenticación SPF o DKIM

Es importante tener en cuenta que, si bien configurar la autenticación de correo electrónico ayudará significativamente a tu entregabilidad, también debes mantener limpias tus listas de correo electrónico y enviar contenido de alta calidad.

#7: Implementa CAPTCHA y trampas (honeypots)

A veces, las aplicaciones de software automatizadas, o bots, pueden suscribirse a tus correos electrónicos. Hay algunas razones por las que se usan bots, desde inundar la bandeja de entrada de una víctima con correos electrónicos hasta intentar identificar debilidades en tu sitio web.

Esto conduce a un alto número de direcciones de correo electrónico no válidas, lo que a su vez deriva en rebotes de correo electrónico.

Puedes reducir el riesgo de que los bots se registren para recibir tus correos electrónicos al implementar una suscripción doble, pero también existen otras opciones.

Un CAPTCHA (o reCAPTCHA) pide a los suscriptores que completen una prueba que es fácil para un humano, pero difícil para un bot. También puedes implementar un campo trampa. Se trata de un campo falso en un formulario de suscripción que solo los bots pueden ver, y si se completa, el envío se rechaza.

#8: No uses dominios de remitente gratuitos

Los dominios de remitentes gratuitos como Gmail, Hotmail y Outlook pueden parecer una manera fácil de empezar a enviar correos electrónicos. Pero en realidad, pueden generar altas tasas de rebote.

Como no eres el propietario del dominio, no puedes configurar los registros Domain Name System (DNS), lo que hace que los filtros de spam vean tus correos electrónicos como sospechosos. También fallas en la autenticación DMARC, lo que significa que los servidores de correo electrónico pueden creer que tu correo electrónico está suplantando a un dominio legítimo.

Para reducir las tasas de rebote de correo electrónico, es mejor usar un dominio que ya poseas o comprar un dominio.

#9: Establece un calendario de publicaciones

Los servidores de correo rastrean tu frecuencia de envío y patrones de correo electrónico. Si tu calendario de envíos cambia drásticamente (por ejemplo, enviar 5 correos electrónicos a la semana y luego nada durante un mes), pueden comenzar a marcar tus mensajes como spam, lo que afecta tu reputación de remitente.

Publicar de manera irregular también puede frustrar a tus suscriptores. Si prometes enviar correos electrónicos solo una vez a la semana y luego envías correos electrónicos 3 veces al día, es posible que los lectores comiencen a enviar tus mensajes a la carpeta de spam.

Es importante ser congruente al enviar correos electrónicos. Si quieres aumentar la cantidad de correos electrónicos que envías (por ejemplo, durante Black Friday), hazlo gradualmente en lugar de todo de una vez.

#10: Monitorea tu reputación de remitente

Por último, es fundamental monitorear de cerca tu reputación de remitente para garantizar que tus correos electrónicos siempre se entreguen.

No hay una forma definitiva de monitorear la reputación del remitente, ya que cada servidor de correo tiene sus propios criterios. Puedes consultar tu estado en Gmail y las plataformas asociadas usando Postmaster Tools. Consúltalo en Outlook y Hotmail usando Microsoft SNDS.

También puedes verificar si tu dominio o tus direcciones IP se incluyeron en una lista de bloqueados en Spamhaus o MX Toolbox. Si un ISP incluye tu dominio o tu dirección IP en una lista de bloqueados, tus correos electrónicos rebotarán automáticamente o irán a la carpeta de spam del destinatario.

Envía campañas de correo electrónico con confianza con Mailchimp

A todos nos preocupa que nuestras campañas perfectamente planificadas terminen en la carpeta de spam de alguien.

Mantener tu tasa de rebote lo más baja posible es una excelente manera de garantizar la entregabilidad del correo electrónico y proteger tu reputación de remitente. Y eso significa mejores campañas, más conversiones y suscriptores más satisfechos.

Mailchimp te brinda tranquilidad al planificar e implementar tus campañas de email marketing. Desde limpiar automáticamente los rebotes duros de tu lista de suscriptores hasta identificar direcciones en riesgo usando Omnivore, nuestro objetivo es simple: asegurarnos de que tus correos electrónicos se lean.

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